• En Jerusalén, Beatriz Sánchez junto al gobernador.
  • “Me parece interesante que exista una delegación que tenga varias miradas políticas porque eso enriquece la conversación”, destaca la ex candidata presidencial en esta imagen junto a los líderes de Chile Vamos diputados de derecha y de la DC.
  • “Si eso no es una violación de los derechos humanos o entorpecer la vida diaria y doméstica de una persona, qué es”, se pregunta Sánchez, sobre todo por los muros y los controles que son sometidos los palestinos.
Crédito fotografía: 
Eleazar Garviso
La ex candidata presidencial del Frente Amplio valoró que quienes llegaron a Medio Oriente, sobre todo parlamentarios de Chile Vamos concordaran que la humillación que viven los palestinos en ciudades como Belén o Hebrón sea un atentado a su dignidad .

Eleazar Garviso Gálvez/ Belén/Palestina

No esconde que lo observado en Hebrón donde  junto  a la delegación chilena fueron hostigado por colonos y soldados israelíes y el muro de la división en Belén la descolocaron.

Para la ex candidata presidencial del Frente Amplio, Beatriz Sánchez simplemente se trata de una clara violación de los derechos humanos. De hecho, tras el incidente  reconoció que  le había recordado la represión  en Chile tras el golpe de Estado.

En el último tiempo había optado  por no dar entrevistas, sin embargo, en la ciudad Palestina de Belén , entregó su mirada de lo observado y dio alguna señales de su futuro político.

En entrevista con diario El Día reforzó que  el tema de palestina está presente en las noticias de Chile, pero, quizás, "no entendemos la profundidad  o la orientación de la temática y eso es difícil entenderlo si uno no viene”.

-Hay quienes  piensan  que ingresando a Palestina  comienza el tema bélico, ¿de  quien sería la contra campaña?

“A ver, se ha ido generando una imagen desde hace mucho tiempo sobre lo que pasa en general en Medio Oriente como una zona peligrosa, volátil y de atentados permanentes. A mí me pasó que la gente me decía que era peligroso venir porque hay bombazos. Se  instala esa percepción de zona peligrosa y roja completa, lo que no es cierto. Se mezcla lo que es Gaza, respecto a lo que pasa en Cisjordania  que es otra cosa. Uno pierde un poco las fronteras. Es una imagen occidental implantada por  los medios de comunicación  y hay cierto  statu quo de mantener esa posición porque le conviene al Gobierno Israelí directamente”.

-¿Su visión es que la autoridad nacional Palestina estaría siendo  débil para anteponerse  a Israel?

“Lo  primero es que hay una violación permanente de los derechos humanos. Pero, hay un componente de lo que pasa en el frente interno  y lo otro es la política israelí. Un activista de un campamento de Refugiado (Belén) nos decía que una cosa es verlo  a la distancia y otra verlo acá. El aparthaid y carreteras para uno y caminos para otro.  Nos  decía, ‘cómo explicas lo que es el agua caliente y fría, a no ser que metas la mano'. Mirar con distancia lo que pasa acá a ver el día a día de los palestinos y no me quiero pasar de rosca porque alcanzamos a estar 5 días”.

-¿Le impacta que tras el episodio de Hebrón donde la delegación fue increpa da, la embajada de Israel en Chile ya tenía la información y se adelantó a la difusión?

“Me sorprende que antes que ninguno tuviera acceso al incidente y la embajada de Israel en Chile ya estaba llamando a los medios de comunicación para dar la versión de un hecho  de acá que aún no salía. Me parece  insólito y nos revela como trabaja el Gobierno Israelí, tanto su forma comunicacional como enfrentar algún tipo de acontecimiento que puede afectar su imagen o política”.

-¿Estando, sobre todo en Belén, qué le provoca que el embajador de Israel en Chile siguiera justificando que se levantaron los muros para potenciar la seguridad de sus ciudadanos?

“Uno llega a las distintas ciudades  de Palestina, porque no sólo hemos visitado una, sino que varias y lo que ve es una constante demora no solamente en las carreteras del país como uno podría pensar.  Es terrible, no creo en los muros de fronteras, pero en Belén divide la ciudad completa. Una ciudad que  acapara la atención mundial. Una ciudad turística y a media cuadra del hotel  que estamos alojados la atraviesa un muro que tiene 8 metros de altura. Es una cuestión que si uno no la ve, no la cree. Es un muro que atraviesa la vida de las personas que deben cruzar  de un vecindario a otro y que tienen que pasar por  puntos de chequeo como si fuera un aeropuerto internacional y tienen que atravesar todos los días si quieren ir a la escuela  o ir al mercado y que parte los barrios en dos. Y eso ocurre en muchas ciudades de Palestina y uno se pregunta si esto es realmente por seguridad nacional o tiene otra intención.  Eso se secunda con las conversaciones no solamente con la autoridad palestina, porque uno podría decir que hay una intencionalidad política, sino que también con una serie organizaciones de Derechos Humanos tanto palestina como israelíes quienes nos dicen que eso  no es un tema de seguridad nacional  de Israel, sino que  tiene que ver una política israelí y con este apartheid, hacerle la vida difícil a los palestino para ir ganando territorio palestino y dejarlo en manos de Israel”.

-¿Cómo  enfrenta  el cuestionamiento que  genera este tipo de viajes desde Chile donde los detractores aseguran que es una sola visión y habría que ver también la otra mirada?

“Siempre cuando un lado se puede sentir afectado dirá  que aquí hay un sesgo o se mira sólo una realidad o les quieren lavar la cabeza. Pero, todos los que vinimos  no lo hicimos siendo integrantes de una comunidad x. No soy de origen palestino y mis padres tampoco son palestinos. Conozco la comunidad palestina y tengo afectos por ellos. Vine a este viaje para mirar de cerca lo que ocurre producto  de una invitación para conversar libremente con la gente que deseábamos. Hablamos con organizaciones que no son afines del Gobierno  palestino, eso lo quiero dejar bien claro. No  hablamos con gente que tuviera sólo una visión política sobre palestina y no solamente hablamos con ellos, sino que lo vimos. Vuelvo al ejemplo, es muy difícil explicar  el agua caliente y fría, sino uno no mete las manos y lo que alcanzamos a ver en 5 días, donde tuvimos 20 reuniones y anduvimos todo el día en la calle. Fuimos a caminar e, incluso, en algunos casos solos, no siempre con un guía de la autoridad nacional palestina o de derechos humanos y vimos los que le pasa a las familias y niños a ciertas horas del día. Hay ciudades como Hebrón donde hay calles por el que no puede circular un palestino en auto, pero sí israelíes lo pueden hacer. Hay calles por donde no pueden circular palestinos caminando, pero sí israelíes  en ciudades que son palestinas. Si eso no es una violación de los derechos humanos o entorpecer la vida diaria y doméstica de una persona, qué es”.

-¿El análisis es cómo Palestina acepta tan fácil los asentamiento y la usurpación de terrenos?

“Cuando vivimos en Chile donde el Gobierno de turno, en este caso Sebastián Piñera, administra completamente el   Estado al ser un país unitario, donde claramente hay un Presidente, hay un Congreso que crea las leyes y hay  un Poder Judicial que son autónomos, le podemos hacer las críticas si funciona bien o no y que tiene claro las fronteras del país, bueno aquí no opera. Es un país que no tiene los derechos completos, no maneja su propia administración de finanzas, sino que pasa por Israel. Si bien hay muchos países que han reconocido el Estado Palestino no es el mundo quien lo reconoce. Estamos hablando de un Estado que no está completo. Para llegar acá aterrizamos en Israel porque no posee ningún aeropuerto. Cuando cambiamos plata, es moneda israelí, no tiene moneda propia y no posee sus propias finanzas. Los impuestos los cobra Israel y se la traspasa a Palestina porque no cuenta el sistema aduanero, ni la capacidad para recaudar sus propios impuestos. Estamos hablando de un Estado palestino que no ejerce esa función. De esa manera uno se va armando el puzzle  de por qué hay una opresión en las calles  y de desesperanza en lo que pasa”.

RESPETO POR LAS DIFERENCIAS

-¿Se  preguntaba cómo sería un viaje  con  los principales líderes de Chile Vamos?

“Me parece interesante que exista una delegación que tenga varias miradas políticas porque eso enriquece la conversación. Este no era un viaje de amigos o amigas. A parte importante de la delegación yo no la conocía para nada, sólo la había visto en el diario o me tocó entrevistarlos como periodista, pero los conozco  pocos, porque no soy parlamentaria. Me parece interesante que nos acercáramos a visiones ideológicas de mundos distintos de una misma problemática. Es tan fuerte lo que uno mira acá. Esta cotidianeidad que al final todos sacamos una lectura bastante similar”.

-¿Lo que planteó la presidenta nacional de la UDI es fuerte si mira  el contexto chileno, respecto a lo que vio en Belén  con el muro  es Apartheid?

“No quiero parafrasear a Jacqueline van Rysselberghe, pero sí me parece relevante   que teniendo visiones políticas tan distintas los que componemos la delegación hayamos hecho lecturas tan similares de lo que vimos”.

-La legisladora en un artículo de La Segunda destacó su estilo y admiró su inteligencia, ¿eso fue porque se estaba fuera de Chile o es bueno que se eleve el estándar de la política?

“No haría esa diferencia que porque estemos fuera del país es de una manera y dentro de Chile de otra. Pero, volviendo a la mirada de los temas internacionales, creo que se construyen titulares rimbombantes que no tiene mucho que ver con  la discusión política ideológica porque finalmente tenemos visiones de vida distinta del mundo y estas se discuten. Los titulares son otra cosa”.

-¿Esta semana ha sido clave en lo personal, sobre todo para adoptar decisiones claves en el futuro al estar en lugares sagrados?

“Lo he dicho de bastantes formas, estoy  pensando en las decisiones que tengo que tomar y en realidad he estado muy concentrada en lo que ha pasado acá, más que  pensar de vuelta en Chile, pero me quedo, y no sé si por deformación profesional como periodista, siempre me hago preguntas y, claro, cuando uno mira lo que pasa el tema final son las condiciones de vida de las personas”.

-¿Al ver estas realidades, se re encanta con la política y ayudar en esta línea?

“No, aún no entro en esa discusión (risas), todavía estoy pensando. Lo que sí no es que me reencante con la política, porque me gusta. Fue una opción y estoy encantada con la política  y desde donde uno la mire es justamente para hacerle frente, el dar respuestas o buscar propuestas para cosas que pasan acá (Palestina). No digo que esto pasa en Chile porque no es así,  pero eso hace que uno diga que por cosas como estas uno está en la política”.

-Usted ha sido atípica porque tras la última elección presidencial no partió al día siguiente trabajando por la oportunidad que viene y pareciera que ha tomado distancia…

“Necesitaba cerrar la campaña. Diría que las formas políticas están cambiando y el tipo de liderazgo también y porque el país es distinto. Creo que hoy día la ciudadanía espera otras cosas y yo espero otras cosas también. Hay que darse un respiro, echarse un poco hacia atrás y volver a sumergirse un poco en las calles y volver a caminarlas y ahí tomar decisiones”.

-¿Esa distancia le ha permitido igualmente analizar el rumbo del  Frente Amplio y las divisiones que ha enfrentado  podría  complicar  que nuevamente sea candidata presidencial?

“Primero que nada es una decisión personal y en eso estoy”.

-Se lo pregunto porque una encuesta advirtió que usted es la carta fuerte de la oposición para enfrentar a la derecha..

“Primero, falta mucho para la elección presidencial y segundo no le creo a las encuestas”.

-¿En materia de plazos, cuando será el momento clave para tomar una decisión?

“Cuando tengo actividades hay menos tiempo para pensar porque estoy concentrado en eso”.

-¿Echa de menos el periodismo?

“Sí, lo hecho de menos, porque todavía me defino como periodista, aunque lo ejerzo de alguna manera en un proyecto que es el semanario Clever. Es un diario electrónico que está dando un giro a lo audiovisual. Es un diario  activista y frente amplista, pero ahí canalizo mucha de las cosas que me interesan  y recupero algo de lo que fue, pero insisto esta es una decisión que tiene plazos propios. Sé que hay plazos políticos en el calendario, pero también hay que obedecer a mis propios plazos. Hay que ser honesta con uno y después veremos. Tengo que ser honesta conmigo para ser honesta para afuera”.

-¿No se ha sentido tironeada o empujada a tomar una decisión rápido?

“Siento que han tratado de dejarme tranquila porque entienden que hay decisiones que adoptar y me han dado ese espacio para tomarla. No me he sentido internamente presionada para nada”.

-Si se trata de decisiones, se indicó que también podría ser gobernadora de Viña del Mar o está en una encrucijada…

- Silencio y opta por no pronunciarse-

INCERTIDUMBRE TOTAL

Sánchez admite que dentro de las diferentes ponencias le marcó el testimonio de una abogada de derechos humanos, “quien hizo una reflexión profunda a partir de la usurpación de tierras, decía qué hacemos. Si tomamos las armas somos terroristas. Si vamos a reclamar a la justicia y la Corte Suprema es Israelí, lo que hacemos es retrasar la usurpación de tierras, pero siempre terminamos perdiendo, pero igual vamos a la justicia. Nos podemos resistir con la Corte Internacional, pero Israel no la reconoce, entonces qué alternativa nos queda. Hay una situación que es difícil de entender, pero uno va armando el puzle de por qué hay una situación tan diferenciada”.

-¿El tema y la excusa sería el conflicto de Gaza?

“No quiero minimizar  el tema que se vive en Gaza, que no conocimos, porque no se permite la entrada, porque Israel tiene que dar permiso y no lo hace. Incluso, las Naciones Unidas  advierte que puede ser peligroso y estuvimos siempre en Cisjordania. Gaza vive una situación muy terrible. Es una cárcel con cielo abierto y el lugar más poblado del mundo y tiene un estilo de vida muy precaria. Poca agua en el día, poca electricidad, no tienen servicios médicos de calidad y así sucesivamente. No quiero que se entienda mal, pero la noticia que pueden captar los titulares más espectaculares a nivel internacional puede venir de Gaza por la extrema crudeza, pero creo que en Palestina pasa una cuestión constante que debiera ser de mayor atención para el mundo y no lo es. Nos quedamos con el titular más grande y con la situación más extrema”.

-¿Por las víctimas  de lado y lado?

“Por ejemplo o lo tremendo que es vivir en Gaza, pero lo que está pasando es que todos los días se va construyendo un muro que no solamente separa ciudades, sino que va anexando territorios a manos israelíes y avanza sostenidamente desde hace muchos años y hay, no lo estoy diciendo yo, lo vimos de organizaciones que hay una política de Estado para ir  aumentando el territorio  dentro de terreno palestinos. Cuando hablamos de un apartheid  es la idea de ir anexando territorios en manos de israelíes y no en manos de los palestinos”.

-¿En la práctica, no quieren que vivan en territorio palestino?

“Bueno, esa es la sensación que queda cuando ve el mapa y como se han ido anexando territorios que deberían estar en manos palestinos a través de asentamientos de colonos en territorio palestino y es algo que va en expansión de hace muchos años y los titulares se quedan con las cosas más espectaculares y las más terrible, pero perdemos de vista algo que es una política constante y es lo que más daña hoy día a los palestinos que es ir perdiendo paulatinamente su territorio e ir haciéndole la vida cada día más difícil como que ellos se pregunten si vale la pena o no seguir en palestina”.

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