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Rodolfo Pizarro
Luego del siniestro que consumió más de 30 hectáreas en la comuna limarina, el comandante de los voluntarios, Juan Esteban Almonacid, aseveró que la entidad de Gobierno demoró horas en decretar la alerta roja y que se resistían a reconocer que el fuego estaba fuera de control, lo que impidió la pronta llegada de recursos como los aviones, que arribaron “demasiado tarde”. El edil Camilo Ossandón también expresó su molestia ya que “el desastre pudo haber sido menor” si hubiesen agilizado la toma de decisiones. Por su parte, el director regional de la Corporación, Eduardo Rodríguez, defiende su gestión, argumentando que se activaron los protocolos establecidos en los tiempos que corresponden.

Finalmente fueron más de 30 hectáreas las que se consumieron en la comuna de Monte Patria, mucho más de lo que se había estimado en los primeros cálculos tanto del municipio como de Conaf (Corporación Nacional Forestal).

Fue la tarde del miércoles, a eso de las 14:00 horas, cuando, por causas que se investigan, se originó el fuego en las inmediaciones de Río Grande, pero rápidamente los focos se multiplicaron debido a las condiciones del tiempo, y el particular viento que hacía impredecible anticiparse a la dirección que iba tomando el siniestro, lo que complicó el trabajo de Bomberos de la comuna, debiendo solicitar refuerzos de compañías de Punitaqui, Ovalle, Combarbalá, La Serena, Coquimbo, Vicuña y Río Hurtado.

En no más de una hora, las llamas se tornaban incontrolables con tres “zonas rojas”, en donde el fuego no dio tregua consumiendo todo el bosque y la vegetación que había a su paso, incluso, en lo que fue uno de los momentos más críticos de la jornada, el siniestro se acercó peligrosamente a la bomba de bencina que está en la entrada de Monte Patria, desatando el miedo de los habitantes y trabajadores del sector.

Los esfuerzos debieron centrarse allí, y afortunadamente se logró detener el avance del siniestro hacia el combustible, lo que hubiese provocado una tragedia mayor. Sin embargo, las labores recién comenzaban, y pasarían largas horas para poder controlar la emergencia. A eso de las 22:00, recién hubo relativa calma ya que, gracias al trabajo de Bomberos, Brigadistas de Conaf, las policías y personal de emergencia del municipio, se pudo contener al menos en cuanto a su propagación. Pese a ello, la labor continuó durante la madrugada y tarde de ayer, debido a los múltiples rebrotes.

No hubo víctimas fatales que lamentar, ni tampoco personas damnificadas, sólo algunos voluntarios lesionados, pero de carácter leve. Sin embargo, el fuego provocó un daño irreparable a la flora y fauna del sector y al ecosistema. El manto verde que había hace unos días se convirtió en cenizas, en medio de una sequía que azota a la región desde hace varios años.

La pugna del día después

Durante la mañana de ayer, el ambiente era desolador. En la “zona cero” del incendio el gris teñía el paisaje de un lugar al que la gente muchas veces iba de paseo. Los árboles yacían muertos en el suelo todavía caliente del que seguía emanando el humo como un augurio de un rebrote.

Hasta el lugar llegó el alcalde de Monte Patria, Camilo Ossandón, quien describió lo ocurrido como “una pérdida irreparable”. Sin embargo, llamó a sacar lecciones, principalmente a las entidades de Gobierno que participaron de la contención del siniestro como la Onemi, y “principalmente la Conaf”, ya que, aseguró, no habrían “estado a la altura de los desafíos”, afirmó el edil, en relación a que no se habría actuado con le premura necesaria. “Se demoraron demasiado en decretar la zona roja, y bien tarde llegaron los recursos para solucionar la emergencia, por lo que finalmente Bomberos, que no es su labor específica, terminaron asumiendo el control con muy pocos recursos que se pusieron a disposición por parte de Conaf”, puntualizó.

Ossandón sostiene que la burocracia primó en el manejo de la emergencia, lo que llevó a que se perdiera demasiado tiempo. “Junto a Bomberos sabíamos desde temprano que se requería apoyo aéreo, por las características del lugar, y finalmente cuando llegó era muy inferior a las expectativas que se tenían porque teníamos unas 15 hectáreas comprometidas y mandaron dos descargas muy pequeñas, ya cuando eran pasadas las cinco de la tarde, y a las diez de la noche recién pudimos apreciar un incendio más o menos controlado”, explicó el edil montepatrino.

Cuestionamientos que resurgen 

El edil apuntó a Conaf como el responsable y la entidad que debía mejorar en el futuro, “con el ánimo de avanzar, y no de polemizar, ya que fueron los últimos en llegar, y son los encargados por ley de controlar estos incendios”, precisó, agregando que, durante la tarde del miércoles, percibió la tensión entre Bomberos y el municipio, por un lado, y Conaf y Onemi por otro. “Claramente existía una forma distinta sobre cómo estábamos evaluando el escenario. Ellos, pareciera ser que se lo toman con más calma, por eso yo fui a hablar con el Intendente que estuvo acá, para que interviniera y se agilizara la toma de decisiones”, manifestó, finalizando con la reflexión respecto a la “desburocratización” de los procesos. “Un incendio no es una situación en la que tengamos que empezar a hacer papeleos. Yo hablaba con gente de la Onemi y me decían que el director de la Conaf no les daba la orden, después hablaba con la Conaf, y me decían que no podían hacer más, porque esto ya estaba controlado, y que había que usar bien los recursos, etc…  Después de todo eso recién se comenzó a tomar decisiones”, culminó Camilo Ossandón.

Director de conaf defiende accionar

Eduardo Rodríguez, director regional de Conaf, respondió a los cuestionamientos. Respecto a la eventual poca premura, expresó que ellos deben realizar estudios previos antes de ejecutar cualquier estrategia, y si existió un retraso fue por situaciones insoslayables, pero esta demora sólo habría sido para llegar al lugar, no al momento de actuar. “Hubo un retraso en la llegada de Conaf, pero por varios factores, primero porque no fuimos alertados oportunamente, segundo por el desconocimiento que tiene la ciudadanía del número 130 que hace que el llamado llegue directo donde nosotros, y tercero porque había alta congestión vehicular”, expresó.

Descartó de plano, por ejemplo, que no hayan solicitado los aviones de inmediato, ya que, según afirma, tardaron los tiempos normales que demoran en sus traslados. “Hicimos el llamado el nivel central a eso de las 14:45, por el tema de los aviones que tenían que venir desde Valparaíso. Y llegaron una hora después, un poquito más. No hubo demora”, consignó Rodríguez.

Además, enfatizó en que se solicitó la alerta roja rápidamente, contraviniendo lo expresado por el alcalde Camilo Ossandón. “Aquí había infraestructura crítica amenazada y por eso se pidió la alerta roja, se hizo inmediatamente apenas llegó la brigada, y gracias a eso tuvimos todo el apoyo que prestó el cuerpo de Bomberos, el MOP, para lograr el éxito conteniendo la amenaza, y después circunscribir con un gran cortafuego el incendio para minimizar el riesgo a las casas”, enfatizó, poniendo el acento en que se actuó rápido.

¿Pocos recursos?

Ossandón también reparó en los pocos recursos que finalmente habían llegado. En relación a ello, Rodríguez precisó que, para la destinación de éstos, existía un plan nacional. “Los recursos se manejan de forma estratégica en el país, y nosotros hemos tenido estos últimos tres años estadísticas positivas, lo de Monte Patria fue una excepción, y podemos quedar momentáneamente sobrepasados, pero las alertas rojas nos permiten sumar recursos de Bomberos, sumar fuerzas y cumplir los objetivos como lo hicimos ahora”, finalizó.

Voluntarios al extremo

El comandante de Bomberos de Monte Patria, Juan Esteban Almonacid, fue quien lideró la operación desde la institución voluntaria. Llegó al lugar pasadas las 14:00 horas del miércoles y se retiró después de las 9:00 horas de ayer jueves. Afirma que siempre acudirán a todas las emergencias, porque es su vocación, y la gente recurre a ellos, pero remarca que los incendios forestales no son su responsabilidad. Por lo mismo, se muestra molesto por el accionar de Conaf, tanto en el siniestro de Monte Patria, como en anteriores y, pese a lo expresado por Eduardo Rodríguez, director de la Corporación, afirma que si se hubiesen tomado las decisiones adecuadas se hubiese contenido el incendio mucho antes. “Cuando ellos llegan al incendio, ya llevaba descontrolado mucho tiempo, y después no sabemos qué es lo que evaluaban, pero demoraron demasiado en decretar la alerta roja. Los aviones, por ejemplo, llegaron muy tarde, y a un foco que no era el que necesariamente nosotros requeríamos”, sostuvo, dando cuenta de la poca comunicación.

Desestimó el hecho de que la demora de las brigadas en llegar se haya debido a que no les avisaron, porque, dice Almonacid, Bomberos se comunicó inmediatamente con ellos cuando recibieron la información. “Nosotros llegamos pasadas las 14:00 horas, y ellos llegaron a las 16:30 más o menos, no sé la razón, pero sí se dio aviso”, precisó el comandante, agregando que, además, al arribar al sector, nadie de la cuadrilla se acercó, para preguntar, por ejemplo, cómo estaba la situación. “Es un inconveniente que viene desde mucho tiempo, el que no exista este trabajo mancomunado. Nosotros recién pudimos hablar con alguien cuando llegó el jefe provincial de Conaf, y después le manifestamos esta situación, la de la poca comunicación, al director regional, porque no puede ser así”, sostuvo.

Distintas versiones

El comandante asegura que la alerta roja se dio al menos tres horas después de que ellos le pidieron a Conaf que la decretara, y en el intertanto, los voluntarios debían enfrentar el fuego, perdiendo recursos valiosos que no saben si podrán recuperar. “En ese lapso yo me comunicaba con el comandante regional y me preguntaba si el incendio estaba descontrolado y yo le decía que evidentemente sí, pero él me decía que tenía la versión de Conaf, y le manifestaban que no estaba fuera de control, entonces esas cosas son las que molestan, porque se terminaron quemando más de 30 hectáreas, si se hubiese decretado la alerta roja antes, hubiese sido mucho menos el daño”, expresó.

Recursos y proyectos

El presidente regional de Bomberos, Jaime Cortinez, no se refirió al accionar de la Corporación Nacional Forestal, pero sí puso el acento en que existe una falta de recursos para los voluntarios, básicamente porque ellos acuden a los incendios forestales asumiendo una responsabilidad que no les compete, y pierden elementos valiosos que después cuesta reponer. “Se debería asignar una cantidad de recursos a Conaf para que los destinen a Bomberos y se puedan restituir los elementos que se pierden en los incendios forestales. Eso es un problema que se ha conversado a nivel nacional, ya que sólo se devuelven los recursos si se decreta alerta amarilla o alerta roja, y se devuelve luego de meses”, enfatizó.

Por lo pronto, a nivel regional existe un proyecto que los voluntarios valoran. Se trata de la compra de 12 camiones aljibe e implementación de insumos, lo que ya está aprobado por el Consejo Regional. Así lo consignó el intendente Pablo Herman. “Estamos firmando un convenio para la compra de camiones aljibe, con un costo de más de 4 mil millones de pesos, además de la compra de toda la ropa que cumplan con todo lo certificado. Eso también son más de mil millones. En total son más de 6 mil millones de pesos con que estamos firmando un convenio para que puedan comprar todo este año”, concluyó.

 

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