• Foto: Cedida/ Juan Emilio Cheyre enfrenta una de las últimas diligencias lideradas por el ministro Vicente Hormazábal en el marco de las querellas y denuncias por supuestas torturas.
  • Foto: Cedida/ Vicente Hormazábal sostiene que es el cuarto encuentro de este tipo con Juan Emilio Cheyre, en los cuales ha entregado declaraciones que han sido contrastadas con documentación y declaraciones de testigos.
  • Foto: Andrea Cantillanes/ "Estamos haciendo todas las diligencias lo más rápido posible", indicó en punto de prensa el ministro Vicente Hormazábal.
  • Foto: Andrea Cantillanes/ "Él nunca va a reconocer nada, los criminales nunca reconocen los crímenes que han cometido", afirmó Nicolás Barrantes, víctima de torturas en el Regimiento Arica.
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Cedida/ Andrea Cantillanes
Este jueves se tomarían otras cuatro declaraciones y una vez terminada la jornada, el ministro Vicente Hormazábal viajará a la Región Metropolitana, donde se realizarían los últimos careos para estar en condiciones de "tomar alguna decisión en la causa", que a la fecha suma una querella y cerca de 20 denuncias sobre los hechos ocurridos entre septiembre y diciembre de 1973 en el entonces Regimiento Arica.

A primera hora de este miércoles comenzó la ronda de careos al general en retiro del Ejército, Juan Emilio Cheyre, en La Serena. La instancia busca sumar un capítulo más a las investigaciones lideradas por el ministro Vicente Hormazábal en el marco de las denuncias por supuestas torturas ocurridas entre septiembre y diciembre de 1973 en el entonces Regimiento Arica.

El proceso se inició luego de la denuncia presentada por Nicolás Barrantes, quien asegura haber sido torturado por los militares liderados por Cheyre, con el objetivo de recabar información sobre el paradero de su hermano Marco Barrantes, posteriormente ejecutado por el paso de la Caravana de la Muerte, que dejó 15 víctimas en la región.

4 querellantes sustentan la causa de torturas investigada, a las que se han sumado cerca de 20 denuncias, emanadas de las declaraciones.

En el frontis de los cuarteles de la Policía de Investigaciones en calle Balmaceda, el ministro Hormazábal explicó que dentro de las diligencias, este miércoles se realizarían los careos con ocho víctimas y el jueves otros cuatro encuentros “con personas que integraron el regimiento en la época en que ocurrieron los hechos que se están investigando”.

En este caso, explicó, se investigan solo los hechos ocurridos en el recinto militar de la capital regional, de forma separada a las denuncias interpuestas por personas que aseguran haber sido torturadas en la Tercera Comisaría Ovalle.

"Los sumarios mantienen cierta duración por ley, pero no es tan estricto, estamos haciendo todas las diligencias lo más rápido posible, todas las que nos han sugerido las partes". Vicente Hormazábal, ministro de la causa.

Sobre las indagaciones, “se avanza y llevamos más de cuatro tomos solo en esta arista”, indicó el juez, sosteniendo además que si bien existen plazos, estos no son del todo estrictos, pero “estamos haciendo todas las diligencias lo más rápido posible, todas las que nos han sugerido tanto la defensa como los querellantes y varias otras de oficio, que van resultando de las declaraciones que se prestan en la causa, como también de ciertos documentos que tenemos”, agregó.

Hormazábal, quien se ha reunido en a lo menos otras tres oportunidades anteriores con Cheyre en el mismo contexto, sostuvo que ha existido cooperación en la investigación, “menciona los hechos que le habría tocado realizar y también se han hecho diligencias en la causa para corroborar esas situaciones”.

NIEGA SU PARTICIPACIÓN.

Pese a que en esta oportunidad no hubo un pronunciamiento de Cheyre ni de su defensa, quienes tampoco se dejaron ver públicamente en los cuarteles de la PDI, el general del Nunca Más ha afirmado en ocasiones anteriores que no ha cometido ningún delito “no he estado vinculado con ninguno de los episodios que se mencionan. Me han investigado por 40 y tantos años y en profundidad, más de 25 años”, sostuvo en una entrevista exclusiva realizada por Diario El Día en junio de 2017, en la que se le preguntó por su participación en la Caravana de la Muerte y en los casos de torturas denunciados.

En aquella oportunidad, señaló que si bien no puede descartar que Nicolás Barrantes haya sido torturado, “lo que yo descarto es que en esa hora y media estuviese ahí porque el mismo diario dice que no estuve ahí”, agregando además que “se ha formado una caricatura” de su imagen.

El ministro Vicente Hormazábal indicó la mañana de este miércoles que en los anteriores careos “dice que le habrían tocado realizar más actividades de ayudantía en la intendencia (…) respecto a eso se han hecho diligencias para poder determinar si esa situación ocurrió de esa manera, o es como lo plantearon los querellantes”.

“LA VERDAD PRIMA SOBRE TODO”.

“Es lo que siempre responde, está mintiendo, él niega todo. Me tocó carearme con él en Santiago, el ministro me leyó la declaración de 9 horas que hizo, donde dice que era un secretario del Intendente, yo le dije que este criminal siempre ha mentido”, indicó Nicolás Barrantes, quien llegó a acompañar a quienes debieron presentarse a los careos.

Sobre los hechos ocurridos hace ya más de 45 años, el principal denunciante de las supuestas torturas de Cheyre indicó que “una pesadilla es poco para lo que pasé ahí”, relatando que lo llevaron en una camioneta particular desde Ovalle al Regimiento Arica (Hoy Coquimbo) para posteriormente llamarlo y torturarlo, momento en que habría reconocido al militar a cargo de los trabajos, “me colgaron de las manos y me taparon los ojos con una venda que quedó mal puesta. El ojo izquierdo lograba traslucir la persona que estaba delante de mí”, dijo.

"Él nunca va a reconocer nada, los criminales nunca reconocen los crímenes que han cometido, solamente con testimonios reales de personas la verdad prima por sobre todo", Nicolás Barrantes, querellante.

Si bien en ese momento no conocía a Juan Emilio Cheyre, asegura que en la cárcel le revelaron que se trataba de él y con el paso del tiempo fue reconociendo su imagen, “la forma de la boca y la voz no se me borró nunca más”, añadió.

Barrantes, quien tenía 17 años de edad cuando ocurrieron los hechos, sostiene que espera que se haga justicia, pero admite que esta solo se podrá lograr con las declaraciones de los testigos, que serán vitales. “Él nunca va a reconocer lo que hizo, los criminales no reconocen los crímenes que han cometido, solamente con testimonios reales de personas la verdad prima sobre todo”, indicó.

MÁS DENUNCIAS.

Si bien son cuatro los querellantes (Nicolás Barrantes, Benjamín Ángel Castillo, Hugo Toledo Pérez y Nelson Rodríguez), el ministro Vicente Hormazábal sostuvo que se han ido sumando nuevas denuncias al caso con base en las declaraciones entregadas en las diligencias.

17 años de edad tenía Nicolás Barrantes cuando habrían ocurrido los hechos que denunció a la justicia.

“Mucha gente citada a declarar nos narra situaciones y eso se tiene que tomar como denuncia, se trata de situaciones que se produjeron con respecto de ellos en el regimiento, torturas se tramitan como denuncias. De los 4 querellantes que tenemos, hay además alrededor de 20 denunciantes”, indicó.

Una vez terminadas las dos jornadas de careos fijadas en La Serena, Hormazábal volverá la Región Metropolitana, donde realizaría a lo menos una de estas instancias más y “después de eso estaríamos en condiciones de poder tomar alguna decisión en la causa”. Los próximos careos se desarrollarían a fin de mes en la ciudad de Santiago. 6301i

“QUEREMOS LA VERDAD”

Antes de comenzar los careos, El Día conversó con algunas de las personas que serían parte del proceso. Franklin Monardes, citado a las 8:30 horas, siendo uno de los primeros entrevistados, sostuvo que fue testigo de las torturas cometidas contra Nicolás Barrantes, “llegó a la cárcel un día antes de que fusilaran a Marco, su hermano. Torturado y machucado, siendo un niño de 17 años”, indicó.

Monardes, quien fue detenido junto a Marco Barrantes y Darío Crespo, indica que “tenemos esperanza de que algún día se haga justicia y lo hacemos sin odio. Nosotros queremos la verdad. Que los militares sean lo suficientemente hombres para decir qué fue lo que realmente pasó”.

Más tarde, pasado el mediodía declararía Modesto Muñoz, quien fue detenido el 4 de octubre de 1973 en la Tenencia de Tierras Blancas y posteriormente trasladado al Regimiento Arica, donde estuvo cuatro días, “pasando por distintas torturas, para que firmara acusaciones de reuniones con Rosendo Rojas y Eliseo González, y un montón de otras acusaciones, pero yo desmentí todo”.

Para Modesto resulta “un golpe grande” la respuesta que han dado los imputados en este tipo de delitos, “porque uno trata de olvidar las terribles torturas durante el periodo que estuvimos detenidos. Es lo más absurdo negar la participación en todos estos crimines cometidos durante la dictadura, no tiene nombre. Yo hice el Servicio Militar y siempre he pensado que un buen militar tiene dos alternativas, vivir con honor o morir con gloria y a esta gente no le cabe ninguna de las dos”.

 

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